domingo, 19 de noviembre de 2017
viernes, 3 de noviembre de 2017
Era él.
Abrí los ojos y sonreí. Tenía la sensación de que había dormido con la sonrisa toda la noche, de que había soñado con cada una de esas cosas que me hacen sonreir. Con las que sueño, recuerdo y pienso. Me dí una ducha y el agua no consiguió llevarsela por el desagüe. Seguía ahí. Sin forzarla. Sincera, natural. Tenía ganas de vivir, tal vez en otro sitio, pero con fuerzas para seguir recorriendo mi camino. Predestinado o no. Seguro que sonreiría aunque no todo marchase de manera perfecta. Desayuné. Me puse vestido. Era un día cualquiera, en los que hay que ir con vaqueros y sueter. Pero me gustan los vestidos. Me hacen sentir bien y cuando estoy contenta no dudo en vestirme con uno de ellos. Nada planeado fuera de lo habitual. Instituto. Casa. Rutina. Pero estaba feliz. Muy feliz. La vida me daba razones. Y él era la principal.
viernes, 13 de octubre de 2017
A quererte no me ganas.
Si me paro a pensar debes quererme mucho, por que no es fácil estar al lado de alguien como yo. Y aún así te quedas, a pesar de todos los putos dolores de cabeza. Al pasar el tiempo me he dado cuenta que tus te quieros los demuestras con pequeños detalles, por estar pendiente de mi cuando estamos rodeados de gente, por quererme cuando ni siquiera yo me soporto. Es cierto que a todos nos gusta que nos digan cosas bonitas pero me estoy dando cuenta que vale mucho más cuando te demuestran esas cosas. Y créeme que ahora sé que eso vale más y que tal vez pero solo tal vez tú me enseñaste a querer. Porque antes pensaba que la única forma de querer era la mía. Y no es cierto cada cual quiere como quiere, cómo puede y como siente, por eso cada vez que quieras a alguien es diferente y te quiero pedir perdón porque no eres tú soy yo y aunque suene a la estúpida excusa de siempre, aunque suene típico es mi estúpida manía de sentir que te mereces algo mejor de querer que me quieras el doble por si acaso se me olvida quererme a mí misma y no es justo, no es justo para ti que tengas que vivir pendiente de mí porque a veces no sé cuidarme sola, porque a veces se me olvida todo lo bueno que haces por mí y solo veo lo negativo y creo que el primer paso a sido darme cuenta de ello de que no es todo tan malo como cuando tengo un tan mal día, que no me quiere más el que me lo dice si no el que me lo demuestra y que si decides seguir ahí a pesar de todo o eres imbécil o simplemente me quieres de verdad aunque sea un dolor de cabeza, aunque tengas que ir con cuidado porque me rompo con facilidad, aunque a veces dudo de todo, aunque a veces tenga miedo de perderte y no sepa cómo decirte que si te vas mi mundo correría detrás de ti. Pensándolo bien he tenido en mi vida gente que me decía que me quería y me ha demostrado lo contrario así que te prefiero a ti mil veces con tus celos, con tus abrazos siempre sinceros. Ojalá sigas siempre siendo así. La próxima vez que me digas que me quieres recuérdame qué tal vez yo te quiero más pero tú me quieres mejor.
sábado, 7 de octubre de 2017
Son más que palabras.
Mentiras, lágrimas, ¿y todo para qué? Para acabar con un diagnóstico que te marca el resto de tu vida.